BON APPETITE- Zindy Abreu
Son las cinco de la mañana. Abres los ojos a la luz del día. Te das la vuelta. Acaricias con nostalgia el lado izquierdo de tu casa, vacío. Tu amante en turno se esfumó de madrugada volando apresurado como murciélago blanco entre las sabanas. Nadie se dio cuenta. Realmente no te importa. El sexo y los hombres jóvenes son tu obsesión. Una voz exaltada llena tu cabeza y la habitación en la que vives. Intentas acallarla. Te concentras en el sonido de tu respiración, dentro y fuera, como te enseñaron. El agua fresca despeja tu mente. Caminas al baño acompañada de esa voz que te levanta cada mañana. Abres la regadera, el agua caliente estimula tu piel. Jabonas tu vientre, tus caderas, tus grandes pechos. La espuma resbala hacia tus pies, burbujea en tu pubis. Frotas tu clítoris con el jabón que se derrite en tu mano. La voz te avisa que ya es tarde. Un cubetazo...