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Mostrando las entradas con la etiqueta Literatura mexicana

El polvo azul- José Emilio Pacheco

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  El hombre se incorporó del piso que había estado observando: —Las deyecciones son recientes. Aquí vive una familia. El campo de acción de los ratones nunca es mayor de cuatro o cinco metros. No se aventuran fuera de sus dominios.   —Entonces los otros cuartos también están invadidos. —Allí medran ratones que no han pisado nunca este suelo… Hizo bien en llamarnos antes de que los estragos fueran irreparables. Como usted sabe los ratones se propagan con una rapidez increíble. Muchas veces las hembras de veinte días de nacidas ya están cargadas cuando salen por vez primera del nido. —Y su producto… —Nuestra fórmula asegura el exterminio inmediato. Esparciré este polvo en la entrada de los agujeros y por los caminos que recorren sus habitantes. El ratón es un animalito muy pulcro: gasta la mayor parte de su tiempo limpiándose. Cuando el polvo se disuelve en la saliva comienza a licuarse la sangre. Usted no verá cadáveres en la superficie: al sentir el malestar, que con...

Mariana constrictor-Guillermo Fadanelli

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          Mariana mudó de carácter un jueves a las cuatro de la tarde, una hora, por cierto, en que casi nadie se halla dispuesto a hacer nada. Si las razones de su muda fueran conocidas se resolverían varios enigmas científicos y filosóficos. Quiero decir que el esfuerzo empeñado en conocer el maldito origen de su temperamento bastaría para encontrar remedio a las leyes de la termodinámica. No existe manera de saber por qué su semblante pausado y sabio se transformó de pronto en un temperamento amargo como el té de alcachofa, un humor agresivo a juzgar por los puntapiés que me da en los tobillos cuando se encabrona y quiere morirse. Mudó de piel como lo haría una boa constrictor. Y no por ello voy a cometer el desaguisado de llamarla «la Boa Mariana», ni nada parecido, nada de «la pinche víbora que patea los tobillos» o «la zorra que se arrastra como víbora»; no voy a decir cosas así, aunque no dejo de pensar que se trata de una buena comparación, no demas...

El mundo antiguo -José Emilio Pacheco

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  Primer Capítulo de Las batallas en el desierto. I.                    El mundo antiguo    Me acuerdo, no me acuerdo: ¿qué año era aquél? Ya había supermercados pero no televisión, radio tan sólo: Las aventuras de Carlos Lacroix, Tarzán, El Llanero Solitario, La Legión de los Madrugadores, Los Niños Catedráticos, Leyendas de las calles de México, Panseco, El Doctor I. Q., La Doctora Corazón desde su Clínica de Almas. Paco Malgesto narraba las corridas de toros, Carlos Albert era el cronista de futbol, el Mago Septién trasmitía el béisbol. Circulaban los primeros coches producidos después de la guerra: Packard, Cadillac, Buick, Chrysler, Mercury, Hudson, Pontiac, Dodge, Plymouth, De Soto. Íbamos a ver películas de Errol Flynn y Tyrone Power, a matinés con una de episodios completa: La invasión de Mongo era mi predilecta. Estaban de moda Sin ti, La rondalla, La burrita, La Múcura, Amo...