Minificciones de Javier Paredes Chi

 


Espumarajos

Otra vez el veneno me quedó buenísimo. Todos los invitados han muerto, inclusive, esas personas que meten su cuchara donde nadie los ha llamado. Mi sazón nunca me abandona en estos casos.

Los músicos hacen aritmética con los oídos, en cambio nosotros, los artistas del envenenamiento, lo hacemos a través de pizcas, de gotitas, de un poco más o un poco menos; el caso es llegar a la medida perfecta, a ese óptimo que nos prodiga la satisfacción de ver cómo se retuerce la muchedumbre, echando espumarajos por la boca y la nariz hasta desaparecer completamente.

 

Trayectoria

Se mueve muy despacio. Después de muchos siglos, apenas ha recorrido un nanómetro. Esta partícula piensa que su trayectoria es una línea sin curvatura. Cree en el azar y el libre albedrío. Aborrece las doctrinas de la predestinación, pero su movimiento eternamente generará una circunferencia.

 

Fotografía

Nuestra foto salió movida. El día que nos la tomaron, Gertrudis debió dispararme, pero, en vez de dirigir la pistola a mi cabeza, la dirigió a su boca.

Esa imagen es un accidente afortunado. Cada vez que la observo, siento fascinación por las manchas en mi vestido amarillo. La sangre de mi hermana  gemela es un color bellísimo.


Primera fila

Después de lavarse las manos, Pilatos arrojó el agua de la jofaina sobre la muchedumbre sedienta. Un eunuco etíope, apartando a la gente que estaba en primera fila, logró aproximarse para gritarle: ¡Usted no ha sido justo con todo el pueblo! A mí ni siquiera me salpicó la nariz.

 

Canarios

Después de la cita con el médico, ambos guardan silencio. Ella está en el jardín, observando una jaula y un par de canarios. Él está encerrado en su habitación; sus recuerdos lo golpean.

El público aplaudía sus luchas, su coraje, su manera de extender los brazos para caer sin miedo en el ring. Sentía que era infinitamente poderoso, porque aún no llegaba la noche en que perdería su máscara y sus glorias descenderían como aves muertas.

Ahora piensa que es imposible luchar contra el cáncer de próstata. Quisiera estar fuera del cuadrilátero, en el lado de ella, sin ninguna limitación, a diferencia de esos canarios que revolotean en su jaula.

 

Desapariciones

Cuando escucho las canciones "How to disappear completely", de Radiohead, y “Runaway train", de Soul Asylum, me acuerdo de aquella cápsula televisiva que interrumpía la programación de canal cinco.

Una grave voz en off pedía ayuda para encontrar personas que padecían de sus facultades mentales. Me daba miedo observar esas fotos en la pantalla. Recordaba las advertencias de no jugar en la calle. Apagaba el televisor. El cuarto quedaba en silencio.

No imaginaba que cuando fuera adulto recordaría las dichas infantiles como quien se angustia por la desaparición de un niño.








Javier Enrique Paredes Chi. Estudió Ingeniería en Computación en la Facultad de matemáticas, Universidad Autónoma de Yucatán. Ha participado en talleres y escuelas de Matemáticas, Física y Computación, organizadas por la Sociedad Matemática Mexicana, el CINVESTAV y el CIMAT. Como escritor, ha participado en el taller de creación literaria La Catarsis y en talleres organizados por la Escuela de Escritores “Leopoldo Vallado Peniche”. Columnista en la revista digital delatripa: Narrativa y algo más. Cuentos incluidos en la antología Karst: Escritores de la Península Yucateca, revista el Canto del Ahuehuete y portal cultural La Piraña. Como artista visual, ha colaborado en diseño escenográfico. Sus ilustraciones han sido publicadas en la revista digital delatripa: Narrativa y algo más. Pinturas y dibujos presentados en exposiciones individuales y colectivas: Impulso Universitario A.C., Escuela Superior de Artes de Yucatán, galería Mérida, galería Mesoamericana, galería Le Cirque, el Gran Museo del Mundo Maya, galería Arte y Punto, 8° Encuentro de Pintores de la Península de Yucatán, Gran Logia Unida la  Oriental Peninsular   y galería 64.53 Cooperativa de artistas.





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